jueves, 21 de marzo de 2019

Dolor...

Duele. Me miras y tú no lo ves pero duele. Intento sonreír en mi afán por quitarle importancia, por no dar explicaciones, por no aguantar tu mirada incrédula. Y eso también duele. Todo continuamente duele. Hay lugares que no sabía ni que tenía mi cuerpo pero hasta eso duele también. Ya no sé si todo me duele a mi o soy una extensión de alguien porque no es posible tener tantas terminaciones nerviosas en un solo cuerpo... Continuo mi camino pero el aire en mi rostro también duele...
No lo ves, no lo sientes, no lo crees. Lucho contra mi dolor y lucho contra tu incomprensión que también me duele. Debería no importarme, lo sé, pero aún no aprendí a ignorar tu ignorancia. Entiendo lo complicado que es para ti, incluso a mi me parece difícil de aceptar. No hay freno, no dosifico. Todo con tanta exigencia, tanta intensidad va minando mi cuerpo. El dolor es un aviso, el dolor es un STOP que me lo salto día sí y día también hasta que todo se apaga y solo puedes frenar y esperar poder arrancar de nuevo...



dolor

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