jueves, 18 de abril de 2019

Mi familia, una gran historia

Pues eso, mi familia tiene detrás una gran historia de diferentes generaciones. O eso me parece a mi. Siempre he tenido la inquietud de conocer más detalles y poder incluso escribirla un día. El poco tiempo, la dejadez, las prisas, pensar que sería una tontería... ha hecho que llegue tarde a decidirme y ya hay secretos que serán precisamente eso para siempre. Hoy en día tengo solo la estructura del libro, la idea y cuatro datos reales que me servirán de hilo de conexión y con todo esto empecé a redactar las primeras páginas de mi gran sueño ahora convertido en reto. Serán muchas historias que tienen una historia común. Llevo la sangre de mujeres valientes y luchadoras y todas ellas se merecen un reconocimiento que espero hacerles algún día en modo de libro. Y luego está mi hija que ya es otra pequeña guerrera. Una gran saga de mujeres que amo y respeto por encima de todo.
Os dejo un trocito del borrador que para mi es super importante y emotivo:


"No podía apartar la mirada de su bebé. Todo ese proceso mágico e indescriptible que son los meses de embarazo finalizaba para dar lugar al momento más especial. Pensaba que ver su carita sería la culminación a tanta espera y felicidad pero enseguida se dio cuenta de que era el principio de unos minutos que nunca volverían pero quedarían grabados para siempre en su memoria, en su retina y en su piel.
La miraba y la miraba. Estaba atrapada en ese cuerpecito que desprendía un olor tan especial que querría conservar toda la vida. Se preguntaba si lo olvidaría o si su pequeña olería así para siempre. Tan frágil en ese momento, seguro que sería otra mujer fuerte y admirable como todas sus ascendientes. Todas excepto ella. Nunca había visto en si misma esas cualidades que su madre, abuela y bisabuela, habían llevado por bandera toda su vida. Era fuerte también, pero no se sentía digna de admiración. Casi todas ellas marcadas por ser primera hija, primera nieta, incluso primera bisnieta algunas. Su hija además podría haber sido primera tataranieta. Algo más de cinco años, poco tiempo para hablar de ese grado de parentesco, separaban su nacimiento de la muerte de la matriarca de la familia. Su bisabuela, una mujer admirable con una gran historia detrás que había dejado como legado una lección de vida.
En esa habitación de hospital se respiraba un clima mágico. No solo por el hecho obvio del nacimiento de la pequeña, sino que había algo más que seguramente no podían sentir todos los que estaban allí presentes. Ella, en cambio, nunca olvidaría esa imagen. Cuatro generaciones de primogénitas juntas. Cuatro mujeres de cuatro tiempos diferentes. Tres historias que avanzaban por diferentes capítulos, ya medio escritas y una nueva aún por escribir. El principio de una vida que parecía estar recibiendo el beneplácito del clan. En esos momentos cobraron fuerza sus ganas de saber qué había pasado hacía más de setenta años y que quizá habría marcado la vida de todas ellas"


mi historia
Una gran saga de mujeres

miércoles, 3 de abril de 2019

Mi caballero pirata...

Y entonces llegaste tú. Hace hoy cuatro años. Llegaste para poner mi vida patas arriba, para que en mi mundo controlado al detalle reinara el caos y la paciencia que no tengo desapareciera por completo. Primeriza con el segundo, así me sentía entonces, una mamá inexperta. Un embarazo complicado con los nervios como protagonista ya anunciaba que la tormenta había llegado. El segundo, todo controlado, ya sabes de qué va, el segundo va solo... pues mi segundo fue el caos, el descontrol, el agotamiento extremo... ¡Qué fácil me lo puso tu hermana! El segundo, 24 horas llorando non stop, 24 horas prácticamente sin dormir, 24 horas ... y así un día tras otro...sin descansar de día, sin descansar de noche, viendo todas y cada una de las horas del reloj. Me agotaste de verdad... mi pequeño terremoto, "lagartijilla" como te llamaba tu hermana. Y a la vez un superviviente viviendo a remolque de ella. Porque tú naciste pero nuestra vida seguía y también tú has tenido que aprender a adaptarte a ella. Mi caballero pirata. Ese que me roba el alma y me hiere el corazón para darme un abrazo con todas sus fuerzas y sacarme una sonrisa en mitad de un enfado. Tú que me has hecho sentirme frágil, vulnerable, que me has roto los esquemas y me has hecho derrumbar una y otra vez. Tú que me hacías sentir que no me querías, que me hacías sentir que una madre no lo es todo... Tú, que me has arrancado tantas lágrimas, me tienes enamorada con esa sonrisa, con esa ternura, con tu mirada traviesa... Mi caballero, mi pirata. Sin caballo ni armadura, sin parche ni pañuelo... Desprendes vida por donde pasas. Extrovertido discreto, introvertido que siempre está... Feliz cumpleaños mi amor, ojalá nunca quieras que deje de darte la mano.


mi caballero pirata


domingo, 31 de marzo de 2019

Esta soy yo, una de mis yo...

Como casi siempre que escribo no sé por dónde empezar porque tampoco tengo muy claro qué voy a contar. Solo siento una necesidad de ponerme delante del papel, o teclado, y que mi corazón se conecte directamente con mis manos y dejarlas ir de un lado a otro del abecedario hasta que ya no sepan qué más contar. Hoy he sentido eso. En plena resaca de migraña, como yo lo llamo porque la sensación de mal cuerpo tras un ataque es similar a la de una gran borrachera, tras leer un mensaje de una chica que me ha removido muchas cosas y me ha remontado al pasado, he decidido escribir un post. 
Quizá la razón que me impulsa a hacerlo sea seguir felicitándome a mi misma día tras días por un duro trabajo de superación que me llevó a salir de un gran agujero o túnel sin salida. Quizá sea que me conozcáis un poquito o quizá sea explicar el por qué de la decisión de unirme a este proyecto y lo orgullosa que estoy de ello.
He sufrido desde mi adolescencia de trastornos alimentarios hasta después de tener a mi primera hija. Muchos años de altibajos, compensando para disimular y en apariencia una chica sin problemas. Hasta el post-parto. Un año después de ser madre, ver que no había recuperado mi cuerpo me desestabilizó y se me fue de las manos. Ahí ya no compensaba, ni disimulaba. Perder 10 kilos en menos de tres meses una persona que está en normopeso no se puede ocultar. Por suerte pensar en mi hija y en lo que podría trasmitirle con mi ejemplo me hizo abrir los ojos y voluntariamente buscar ayuda. Fueron unos años de terapia grupal e individual que me ayudaron a entender y aceptar muchas cosas y saber también que con mi cuerpo y la comida voy a tener que lidiar el resto de mi vida por lo que es mejor que nos llevemos bien y a la vez que entienda que voy a estar siempre en la cuerda floja enfrentándome a mis fantasmas todos y cada uno de los días de mi vida en cada uno de los momentos que tenga que sentarme a comer. A un alcohólico por ejemplo, salvando las distancias y con todos mis respetos y admiración a sus esfuerzos, si le quitas de en medio el motivo de su adicción ya tiene una pequeña parte de proceso de curación pero ni nuestro cuerpo ni la comida pueden desaparecer de nuestra vida. Esto es un pequeño resumen porque no me quiero extender y aburriros... si alguien necesita de mi experiencia no tengo ningún problema en escucharle y contestar.
Ahora me siento fuerte y feliz con mi proceso, con mi crecimiento personal y con todo lo aprendido. Es curioso darme cuenta de cómo la comida que era lo que en apariencia me estaba hundiendo (digo en apariencia porque era solo la punta del icerberg, el verdadero problema está debajo de la superficie) al final ha sido la medicina que me ha salvado. Ya lo decía mi psicóloga. Alimentarme de forma correcta y saludable fue mi tabla de salvación y cada día aprendo sobre ello. El mundo está lleno de nutricionistas, dietistas, endocrinos... todos ellos con sus estudios y sus títulos pero muchos sin entender que a veces detrás de un problema de peso lo que hay realmente es un problema mucho más serio. Yo no tengo ninguna de esas titulaciones, mi formación seguro que es muy básica comparada con la de estos profesionales como bien muchos de ellos se encargan de recordarme creyendo que así me menosprecian. Nada de eso, no lo consiguen porque no entienden de qué estamos hablando. Tengo muy claro que ni lo soy ni lo pretendo. Todo ese mundo abarca mucho más de lo que ahora mismo necesito. Yo solo intento dar ejemplo, asesorar, ayudar ... para eso no es necesario ser un experto. Nutrirse bien y saludable al final es muy fácil a no ser que hablemos de alergias. Hay cosas básicas que debemos cumplir y que muchas personas no tienen en cuenta. Simplemente eso y sobretodo escuchar y motivar. Mi experiencia creo que es fundamental para ello por eso me decidí a emprender este maravilloso proyecto...
Debo confesar que quería empezar para nutrirme correctamente por mis problemas de salud pero a la vez mi miedo a volver a obsesionarme con el tema me frenaba así como recordar las veces que he sentido que quien me ponía a dieta no me estaba entendiendo. Al final fue eso mismo lo que me empujó a decidirme. Yo sí iba a entenderlos, yo sí iba a escucharlos, yo sí que tenía la experiencia personal que a veces es la más importante. 
Me encanta ayudar, me encanta escuchar, me encanta la comunicación (diré que mi sueño era estudiar periodismo o psicología y, aunque no pudo ser, al final he estudiado marketing y comunicación. Creo que eso lo deja claro) y hacer de coach a personas que necesitan motivación y confianza en ellas mismas a veces va a ser una experiencia increíble. Daros la mano en el camino va a ser un regalo. Hace un momento me ha escrito para agradecerme mi apoyo, eso vale mucho. Quizá al final ellas me ayudan a mi sintiéndome realizada por fin....


coach y motivación







martes, 26 de marzo de 2019

Mis barquitos

Mis barquitos en el mar. Mi timón en el caos. Las sonrisas que me llevan a buen puerto cada día.... Porque a pesar de la marejada juntos remamos hasta el final. Porque sois las espinacas de este Popeye que a veces se pierde en la tormenta sin saber interpretar la brújula. Sois capaces de ponerme a 1000 y al momento derretirme con un abrazo, con una mirada... Sois el mayor tesoro que tengo, mis piratas sin parche...
Os quiero tanto que me duele no saber demostrarlo ante cada nueva ola y aún así no dejáis de sonreir y yo me aferro a esas sonrisas como al chaleco salvavidas que me mantiene a flote en el negro océano, en la oscuridad de la noche.... Os amo