miércoles, 30 de agosto de 2017

Silencio en las Ramblas

Días dándole vueltas y hoy me he atrevido a ir. Lo necesitaba, no podía estar allí cerca todos los días oliendo su aroma, escuchando sus ruidos, cruzándome con sus gentes, viendo las postales de lo que fue en los quioscos de la zona y girar el rostro hacia otro lado desde ese día, pero es que mirar La Rambla aún dolía demasiado... 

#jositincpor ... A mi sí que me está costando volver a la normalidad, yo sí que he paseado temblando y con un nudo hoy por las Ramblas pero no conseguirán escondernos, no podrán evitar que ese asfalto vuelva a la vida como ya lo está haciendo, como lo hizo apenas 24 horas después de la tragedia. Mezcla de pena, rabia, dolor e impotencia se junta con la emoción de verlas de nuevo en ebullión, con la emoción de ver a esos cuerpos de seguridad que aún están en la zona y querer correr a abrazarles y decirles "Gracias" una vez más, con la emoción de ver tantas y tantas velas señal de luz que no apagarán, tantas flores en recuerdo a las víctimas y en señal de amor y paz, tantos mensajes en tantos idiomas y de tantos colores que estremece sentir esa unión mundial por unas horas como lo único que somos en realidad, personas y ciudadanos del mundo, sin barreras, sin estados, solo abrazados ante el dolor... Emoción inmensa ante ese silencio entre tanto ruido, en el centro de la ciudad, en un lugar de paso de transeúntes y vehículos, en un lugar emblemático de la ciudad en que ya se pueden ver guías turísticos parándose a dar las explicaciones del suceso. Allí, enmedio de tanto ruido, de pronto dejas de escuchar, incluso también dejas de oir y solo oyes una pregunta en tu cabeza "¿por qué?" mientras ruedan las lágrimas. Silencio, el mundo se para y todos estamos en aquel 17 de agosto. En la calle más ruidosa y alegre de Barcelona se hace sutilmente el silencio 

131 altares espontáneos dicen los medios, no los conté pero aparecían ofrendas por todos lados, recuerdos del dolor en cada rincón, muestras de afecto a cada paso, tantos lugares testigos mudos del horror que se vivió durante unas horas, testigos que lloraron en silencio al ver el caos delante de ellos.

#jositincpor...tengo miedo a que esto no acabe. Tengo miedo a que sigan muriendo inocentes, aquí o allí. Tengo miedo que sigan manchándose ciudades con sangre. Y, egoistamente, muy egoistamente, pero tengo miedo que vuelva a ser a los míos*...... tengo miedo a este terror que, aunque nos repongamos, consiguen crear durante unas horas. Tengo miedo a este caos. Tengo miedo a este mundo que se nos ha ido de las manos. Tengo miedo a que llegue el día que nos venza el silencio, ya sin ganas de luchar por la risa.

Me pareció un bonito lema el que surgió rápidamente ante los atentados pero no lo sentí así en ningún momento. Yo quiero no tener miedo pero, de momento, a mi han conseguido ganarme #jositincpor

#jositincpor... a contestar cada pregunta de mi hija, a elegir las palabras correctas para que de la forma más sencilla acorde a su edad y sus dudas pueda entenderlo. A escoger cada frase y cada entonación para no traspasarle mi miedo ni mi rabia, y sobretodo para conseguir que no me gane el dolor irracional y me haga decir cosas que no quiero decirle y no quiero inculcarle. A veces como respuesta aún me queda el silencio.

#jositincpor...a no saber educar a mis hijos en la tolerancia y el respeto por mucho que lo intente, a no saber hacerlos fuerte anímica y psicológicamente, a no ayudarles a desarrollar una personalidad que les permita decir NO a las malas influencias y a los comecocos en cualquier ámbito. A no saber enseñarles a empatizar ni ser asertivos. A que piensen que es mejor callar y vivir en silencio porque a veces posicionarte puede llegar a ser un peligro.

#jositincpor... a dejarles este mundo a nuestros hijos. Miedo a que puedan pensar que la violencia es una vía para alcanzar sus propósitos.

#jositincpor... a desconfiar de la gente, a dudar de mis vecinos, a que consigan un día que paguen "justos por pecadores" en mis relaciones. A que el silencio reine nuestras vidas ante el miedo a vivirla libres.

#jositincpor pero me alegro de que mi ciudad no lo tenga y sonría de nuevo desafiando a aquellos que quieren acabar con la libertad y el amor a la vida.

Como dijo Lorca: "La calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante en brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: la Rambla de Barcelona" Rica en sonidos decía...ojalá nunca la invada el silencio, de momento la sangre sí que ha vuelto a correr...

(*mios : que cada uno piense en el parentesco o incluso bandera que quiera...)

P.D. Este post estaba escrito pero no he tenido tiempo para publicarlo, ahora que lo hago ya no están los altares que se crearon se manera espontánea. Esa misma noche retiraron todos y cada uno de los objetos depositados por una ciudadanía rota por el dolor y la impotencia pero con fuerzas para seguir adelante y mandar mensajes al resto del mundo. Sólo queda uno donde seguir depositando el dolor mientras se decide el lugar para un memorial a las víctimas. El material retirado pasará a formar parte del Archivo histórico y del Museo de Historia de Barcelona. Porque esto ya forma parte de nuestra ciudad.

El mosaico de Miró reaparece con más luz que nunca, nunca olvidará lo ocurrido pero sigue en el centro de la Rambla lleno de colores invitando a la vida, dando la bienvenida a los que llegan por mar como quería el artista. Restos de cera como lágrimas sobre el asfalto es la única prueba material que queda del dolor del mundo entero.

Tantos días pensando en ir y sentí que debía hacerlo el último día sin saber que lo sería...debemos dejarnos guiar más por el corazón que por la cabeza, aunque nunca sin perderla ni llegar a la locura que no tiene control ni sentimiento...


Ofrenda en la Rambla de "Momentos en mi Rincón"
Un momento en un rincón de la Rambla









miércoles, 2 de agosto de 2017

Abuelos

Si piensas que no puedes querer más a tus padres hazlos abuelos y verás lo que es amar, admirar y agradecer. Aman a tus hijos por encima de todas las cosas, como otra prolongación más de ellos mismos, y mientras más les quieren más los admiras tú. 

Dicen que cuando te conviertes en madre de pronto se crea un vínculo único con la tuya propia o se refuerza el que había. De pronto los ves con otros ojos, de pronto todo lo que te han enseñado y transmitido desde que naciste tiene sentido, de pronto entiendes sus razones en todas las discusiones y peleas adolescentes, de pronto entiendes su lucha y sacrificio y ves cada esfuerzo realizado. Cuando empiezas a amar a ese algo tuyo más a que nada en este mundo sabes cuanto te quiere tu madre. Cuánto te quieren tus padres. Y sabes que ese amor va a durar siempre, que es indestructible, eterno, sincero, interminable, infinito, constante y que durante toda la vida harán lo que haga falta por hacerte feliz como cuando eras pequeña. Ahí estarán siempre para cuidar de ti y de tu descendencia mientras siguen transmitiendo, desde otro plano aunque a veces casi el principal, sus valores, conocimientos y amor continuo. Desde su madurez y experiencia estarán a tu lado por si los necesitas en el nuevo camino que empiezas a caminar.

A menudo hay discrepancias, a menudo no te entienden aunque quizá tampoco tú a ellos. Son diferentes épocas, son situaciones diferentes. A menudo te juzgan en silencio sin ser conscientes de ello porque lo harían o lo hicieron de otra forma, a menudo no empatizan contigo y no comprenden el nuevo papel de la mujer/madre/esposa en la sociedad y las presiones a las que estás sometida (o madre/esposa/mujer... hay mucho que discutir en el orden). Pero sea como sea sus figuras son importantes para el crecimiento de tus pequeños y casi son imprescindibles en la logística familiar de esta sociedad caótica y estresada que vive como si el día tuviera el doble de horas y no sabe valorar ni apreciar durante el tiempo suficiente simplemente la sonrisa de su bebé.

Porque ahora sí que no os puedo querer más... Quiero más a mis padres si cabe desde que son abuelos pero yo también tuve una a la quiero infinito. Otra generación, otras maneras pero siempre transmitiendo valores incluso sin pretenderlo porque cada abuelo tiene detrás su propia historia que se impregna en tu piel en el día a día. Allá donde estés gracias por haber estado. 

Sin abuelos hoy día es muy difícil ser padres, gracias a todos los abuelos. Gracias por sostenernos siempre

abuelos y momentos



domingo, 9 de julio de 2017

Ella

Madura inocencia y serenidad avispada. 
El motor y la calma que necesita mi alma. 

Sonrisa de luz que ilumina mis sombras. 
Tatuada en mi piel y en mi vientre tu aroma.

Tu recuerdo en mi pecho, tu mirada mi sueño, 
tus abrazos mi fuerza y tus besos mi aliento.

Ni contigo ni sin ti, porque tú eres mi centro, 
tus pasos mi camino y mis huellas tu ejemplo. 

Paz y guerra, guerra y paz. 
Sonrisas y lágrimas, amor incondicional. 

Somos dos, somos una. 
Unidas por siempre y caminando juntas. 

Dejaremos el orgullo, el mio y el tuyo, 
que no conduce a nada y solo nos separa. 

Estaré siempre a tu lado, acompañándote en silencio, 
te prometo las estrellas pero perdona cuando no llego.


Tú y yo, yo y tú y ese vínculo eterno, 
ese vínculo mágico que es solo nuestro.


Ella y mis momentos, rincón para ella, momentos en mi rincón


domingo, 2 de julio de 2017

Solo si respiro...


Porque este jamás me rompe, me quema, 
me ahoga, me mata... 

Porque el nunca más me asfixia, 
me duele, me parte el alma... 

Porque no por no ver he dejado de sentir, 
no viendo me hundo y el abismo no acaba...

Mentía el que dijo que si no se ve 
no se siente cuando es no verte lo 
que me hiere y desgarra.

Porque la vida no vuelve, 
es como el tren que se escapa y me 
pierdo en las vías en el túnel del alma... 

Porque una despedida siempre es corta aunque haya sido muy larga y nunca son suficientes los recuerdos que sangran.


Solo duele cuando respiro en los momentos en mi rincón