miércoles, 2 de agosto de 2017

Abuelos

Si piensas que no puedes querer más a tus padres hazlos abuelos y verás lo que es amar, admirar y agradecer. Aman a tus hijos por encima de todas las cosas, como otra prolongación más de ellos mismos, y mientras más les quieren más los admiras tú. 

Dicen que cuando te conviertes en madre de pronto se crea un vínculo único con la tuya propia o se refuerza el que había. De pronto los ves con otros ojos, de pronto todo lo que te han enseñado y transmitido desde que naciste tiene sentido, de pronto entiendes sus razones en todas las discusiones y peleas adolescentes, de pronto entiendes su lucha y sacrificio y ves cada esfuerzo realizado. Cuando empiezas a amar a ese algo tuyo más a que nada en este mundo sabes cuanto te quiere tu madre. Cuánto te quieren tus padres. Y sabes que ese amor va a durar siempre, que es indestructible, eterno, sincero, interminable, infinito, constante y que durante toda la vida harán lo que haga falta por hacerte feliz como cuando eras pequeña. Ahí estarán siempre para cuidar de ti y de tu descendencia mientras siguen transmitiendo, desde otro plano aunque a veces casi el principal, sus valores, conocimientos y amor continuo. Desde su madurez y experiencia estarán a tu lado por si los necesitas en el nuevo camino que empiezas a caminar.

A menudo hay discrepancias, a menudo no te entienden aunque quizá tampoco tú a ellos. Son diferentes épocas, son situaciones diferentes. A menudo te juzgan en silencio sin ser conscientes de ello porque lo harían o lo hicieron de otra forma, a menudo no empatizan contigo y no comprenden el nuevo papel de la mujer/madre/esposa en la sociedad y las presiones a las que estás sometida (o madre/esposa/mujer... hay mucho que discutir en el orden). Pero sea como sea sus figuras son importantes para el crecimiento de tus pequeños y casi son imprescindibles en la logística familiar de esta sociedad caótica y estresada que vive como si el día tuviera el doble de horas y no sabe valorar ni apreciar durante el tiempo suficiente simplemente la sonrisa de su bebé.

Porque ahora sí que no os puedo querer más... Quiero más a mis padres si cabe desde que son abuelos pero yo también tuve una a la quiero infinito. Otra generación, otras maneras pero siempre transmitiendo valores incluso sin pretenderlo porque cada abuelo tiene detrás su propia historia que se impregna en tu piel en el día a día. Allá donde estés gracias por haber estado. 

Sin abuelos hoy día es muy difícil ser padres, gracias a todos los abuelos. Gracias por sostenernos siempre

abuelos y momentos



domingo, 9 de julio de 2017

Ella

Madura inocencia y serenidad avispada. 
El motor y la calma que necesita mi alma. 

Sonrisa de luz que ilumina mis sombras. 
Tatuada en mi piel y en mi vientre tu aroma.

Tu recuerdo en mi pecho, tu mirada mi sueño, 
tus abrazos mi fuerza y tus besos mi aliento.

Ni contigo ni sin ti, porque tú eres mi centro, 
tus pasos mi camino y mis huellas tu ejemplo. 

Paz y guerra, guerra y paz. 
Sonrisas y lágrimas, amor incondicional. 

Somos dos, somos una. 
Unidas por siempre y caminando juntas. 

Dejaremos el orgullo, el mio y el tuyo, 
que no conduce a nada y solo nos separa. 

Estaré siempre a tu lado, acompañándote en silencio, 
te prometo las estrellas pero perdona cuando no llego.


Tú y yo, yo y tú y ese vínculo eterno, 
ese vínculo mágico que es solo nuestro.


Ella y mis momentos, rincón para ella, momentos en mi rincón


domingo, 2 de julio de 2017

Solo si respiro...


Porque este jamás me rompe, me quema, 
me ahoga, me mata... 

Porque el nunca más me asfixia, 
me duele, me parte el alma... 

Porque no por no ver he dejado de sentir, 
no viendo me hundo y el abismo no acaba...

Mentía el que dijo que si no se ve 
no se siente cuando es no verte lo 
que me hiere y desgarra.

Porque la vida no vuelve, 
es como el tren que se escapa y me 
pierdo en las vías en el túnel del alma... 

Porque una despedida siempre es corta aunque haya sido muy larga y nunca son suficientes los recuerdos que sangran.


Solo duele cuando respiro en los momentos en mi rincón

miércoles, 14 de junio de 2017

Cumpleaños sin cumplir

Y pasaran los días deprisa, corriendo, uno detrás de otro sin detenerse, como hasta ahora, como siempre y seguirás sin estar. El ya no estar es definitivo, por mucho que el tiempo pase los relojes no reculan y lo perdido no regresa. 

Lo que se va para siempre significa jamás y toca vivir con ello, sin ella.

Alguien dijo que la vida nos la prestan sólo por un ratito y ese rato por mucho que sea nunca es suficiente y tantos años a tu lado parecen siempre pocos cuando siento la ausencia, cuando la melancolía me llena el alma.

Siento la brisa y no sé si me acaricias con ella, el sol brilla y no sé si estás sonriendo o lloras cuando llueve mirando lo que dejaste atrás. No sé si hay o no hay, si todo acaba sin más o continua diferente. Muchos dicen, otros piensan pero nadie lo contó jamás. Y mientras todo sigue porque el ciclo es infinito, eterna eternidad que avanza como si nada pasara a su alrededor. Y yo que aún soñaba abrazarte un día ahora he visto que ya no estás. No estabas pero quería pensar que sí, ahora asumo que no puedo engañarme.

Relojes y calendarios marcando el paso que no se detiene aunque a veces parece que todo se paró, imposible de aceptar que ya no importa... Objetos inanimados que podrían contar historias y se mantienen indiferentes a lo que ocurre, recuerdos en las paredes, en cada pequeño rincón, adornos que adornan melancolía, fotografías que ya no se repetirán... Silencio, confusión y reflexión al ver que partimos sin nada. Bienes que nos parecen indispensables y de pronto ahí se quedan abandonados, sin más, sin una explicación, sin tiempo de despedidas, con olor a recuerdos y dolor de añoranza y con destino desconocido, rodeados de almas rotas, de lágrimas de pena y sollozos de resignación. 

Habrán días en los que parezca que celebrar no tiene sentido aunque todo sigue sin preguntar, avanza sin detenerse y es absurdo anclarse en el tiempo. A pesar del dolor, de la pena, la tristeza y la añoranza hay un legado que crece, que merece vivir cada día con intensidad y recordad los valores compartidos, las lecciones que nos enseñaste y la fuerza que transmitiste.


Hoy será unos de esos días en lo que habrá que mirar adelante cuando no apetece levantar la cabeza, porque era yo y después tú, cada año sin fallar y ahora después de mi no habrá nada, sólo el recuerdo, tu recuerdo sin poder evitar una amarga sonrisa por tanto amor y tanta tristeza... sea como sea siempre será tu día aunque nos hayas dejado con este vacío así que Feliz Cumpleaños, que no cumple más, allá donde estás. En nuestros corazones estarás todos y cada uno de los días de nuestra vida